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La Respiración Holotrópica combina elementos como:
control de la respiración, música, supervisión
individual, un período flexible de tiempo sin un momento
de finalización determinado y una forma particular de trabajo
focalizado en el desbloqueo de la energía. Todos estos elementos
suponen un cuidadoso entrenamiento de los facilitadores que conducen
las sesiones de las personas que respiran (respiradores).
La sesión comienza pidiéndole a los
respiradores que se recuesten comodamente y los facilitadores conducen
una relajación guiada para ayudar al respirador a relajar
su cuerpo y prepararlo para la sesión, una vez se logra esta
relajación, los facilitadores encienden la música
y les sugieren a los respiradores que comiencen a respirar más
rápida y profundamente que de costumbre.
Al comienzo de la sesión se pide se intensifique
el ritmo respiratorio y después que la sesión ha comenzado,
el respirador ya no recibe ninguna indicación de respirar
de alguna forma en particular, simplemente cada uno encuentra su
propio ritmo acompañado con la música que se utiliza
a lo largo de toda la sesión.
A medida que avanza la sesión, quienes respiran entran en
estados de conciencia no habituales, o estados holotrópicos.
Lo que se puede observar desde afuera varía según
la persona o el momento. Hay quienes se quedan muy quietos, como
si se encontraran en una profunda meditación. Otras personas
comienzan a balancearse o hacen diferentes movimientos rítmicos,
otros lloran, ríen, etc. A veces, la persona que respira
pide ayuda para expresar sentimientos o sensaciones, pero es más
frecuente que encuentre recursos internos para permitirse la experiencia
que surge, o para brindarse a sí misma la protección
y la comprensión que necesita.
Las experiencias pueden ser diferentes entre un
individuo y otro, y entre una sesión y otra. Con frecuencia,
el mismo individuo vive diferentes experiencias en cada una de las
sesiones de respiración.
Quienes respiran pueden tener imágenes visuales cargadas
de emociones, experimentar la energía moviéndose dentro
de sus cuerpos o alcanzar intuitivamente algunos insights que les
permitan aclarar aspectos conflictivos de sus vidas. Es frecuente
oír luego del trabajo de RH a los respiradores relatando
que se sienten aliviados del estrés acumulado, que han liberado
emociones relacionadas con antiguos traumas o que sienten más
confianza en sí mismos y en sus propios cuerpos.
También suelen decir que han comprendido y ahora pueden
superar antiguas pautas de comportamiento que tenían consecuencias
no deseadas por ellos. La experiencia de la respiración holotrópica
es, en gran medida, interior y mayormente no verbal; no se realizan
intervenciones.
La función del facilitador es la de guiar, cuidar, seguir
el flujo de energía y estimular su experimentación
y expresión plena, apoyando el proceso en lugar de imponer
un esquema externo que refleje una teoría en particular o
sus propias ideas.
Este trabajo de concentración para desbloquear la energía
es una parte esencial del abordaje holotrópico y tiene un
rol muy importante para que la experiencia se complete y quede integrada.
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