Nuestro trabajo se desarrolla en tres etapas:

En Uruguay (dos meses)

Antes de la partida llevamos a cabo veinticuatro sesiones de entrenamiento, que incluyen tres encuentros semanales con días y horarios definidos de común acuerdo.

En ellos realizamos ejercicios físicos dirigidos por un Profesor de la especialidad, Meditación, y una vez por semana ejercicios bioenergéticos con terapeutas corporales.

En Viaje

En Setiembre del 2007, caminamos al encuentro de Choquequirao. Una vez más, PERÚ nos abrió sus puertas para caminar, purificar y sanar.

Caminamos durante 4 días como los antiguos Incas lo hacían, purificando el cuerpo, despejando el alma y en contacto con el espíritu de todas las cosas.

Hicimos ceremonias y rituales durante “el camino”, guiados por hombres de conocimiento nacidos en esas tierras; y respiramos a cada paso el espíritu de la montaña, siempre presente y majestuoso.

También, y en el mismo sentido, visitamos Machu Picchu, Cuzco, y sitios arqueológicos poco anunciados en el circuito turístico.

Al regreso del viaje:

Realizamos dos reuniones de evaluación, si bien aquí concluye el viaje como grupo. la propia experiencia hace que la calidad de lo vivido, resguarde en la memoria un lugar especial para aquellos con quienes compartimos paso a paso este trayecto.

Hemos compartido y comprobado que la experiencia trasciende en el tiempo y muchos de quienes se han encontrado como compañeros de camino nos reconocemos habitualmente como compañeros de vida.